Relato Erótico: Tu Regalo I
La cena estaba siendo perfecta.
La decisión de bajar al restaurante del hotel, había sido la correcta...
Después de haber estado toda la tarde encerrados en la habitación, la copa de vino, la comida, la charla y las risas nos estaban sentando genial..
Lo que tú no podías saber, es que la cena, formaba parte de mi plan para esa noche..
Ahí ibas a verla por primera vez..
Durante toda la cena, no has dejado de mirarme.. Esa mirada tuya que conozco muy bien, esa mirada de deseo, mezclada con las imágenes en las que me vuelves a ver tal y como lo has hecho hace un rato..
Pero dejas de hacerlo, cuando te digo..
- Cariño, mira que cuerpazo tiene la chica que va a pasar a tu lado..
Es algo que solemos hacer, "avisarnos" con comentarios como.."Mira que culito tiene esa chica" o "Vaya chico viene por ahí"
Le das un repasito cuando pasa por delante de nuestra mesa.. En un momento ves sus piernas casi perfectas, que asoman por un vestidito blanco de esos que te encantan, uno de esos que te permiten distinguir el tanga que lleva, cuando subes la mirada por sus caderas.. Para acabar en su cuello, dejado al descubierto por una melena larga y morena, perfectamente recogida.. Como a ti tanto te gusta..
No puedes evitar pensar en el contraste con mi pelo rubio y mis ojos azules..
Vuelves a centrarte en mi, en cuanto oyes..
- Nos vamos, mi amor?
Sabes que con esa frase, te estoy diciendo.."Quiero cerrar la puerta y que me hagas perder los papeles de nuevo"
Sonríes, ves en mi cara que algo ronda por mi cabecita.. Pero créeme cariño, esta vez no tienes ni idea de lo que es.
Cuando la puerta del ascensor se está cerrando alguien entra, se te escapa un resoplido, piensas que no vamos a poder besarnos ni meternos mano como solemos hacer en todos los ascensores!!
Es la chica morena del comedor, la que se ha colado en el ultimo momento..
Ella se queda delante de nosotros, dándonos la espalda, empiezo a jugar contigo..
Me acerco a ti, el solo roce de mi pecho hace que reacciones como siempre, mi mano pasa a comprobar esa erección casi inmediata..
Intento besarte, pero me rehuyes, me recuerdas con un gesto, que no estamos solos..
Y pasas a quedarte blanco cuando llamo a la chica por su nombre, se gira sonriendo y agarrándome por la cintura, besa mis labios..
Un beso que pasa en un momento a ser una lucha de mi lengua con la suya...
No voy a olvidar nunca, la mezcla de asombro, deseo y excitación que refleja tu cara en este momento...
Sexta planta..
Es la nuestra, dejo de besarla, me giro hacia ti, que sigues completamente inmovil y te pregunto...
Este es el regalo que quiero hacerte, te gusta?
Tú decides cariño...
Abrimos la puerta de la habitación??
CONTINUARA... (Depende de lo que decida, claro)
Escrito por: Iratxe G. - Publicado el: 18/09/2010